Diario de un Surfari de iniciación a Somo, Sept.05.
Principio de la historia.

No recuerdo cómo ni por qué llegué un día de finales de Julio a las páginas web de algunas escuelas de surf del norte peninsular pero, ese fue el principio de mi viaje.

Ese mismo día abrí una nueva carpeta en “Favoritos” de mi Internet Explorer que denominé “Surf” y que empecé a llenar con diversas web de surf (escuelas, fotos, meteorología, etc.).

Al día siguiente, ya incluidas entre mis “Favoritos” todas las escuelas que pude encontrar, me dediqué a pinchar en todos y cada uno de los apartados que ofrecían, principalmente en “Cursos de Surf” y “Localización”. Mi gran sueño empezaba a tomar forma. Digo mi gran sueño porque ese y no otro, el hacer surf, ha sido siempre MI SUEÑO.

Sueño lleno de dificultades: soy de Madrid donde no hay mar, ni olas, además tengo familia - mujer, niña de casi 3 años, niño de dos meses y perro -, ya no soy un chaval, tengo 37 años y no estoy en forma. Para mi todo esto suponía una barrera, más psicológica que física, que salvar.

Lo único que os puedo asegurar es que en mi interior, desde hace años, desde que era un niño, sabía que el surf era “ese algo único” que tenía que hacer al menos una vez en mi vida, “ese algo único” que tenía que hacer antes de morir, sabía que mi vida no sería completa sin el surf.

Próximo capítulo “Motivo de discusión”

Motivo de discusión

Y llegó el día que se lo planteé a mi mujer, pocos días antes de irnos de vacaciones en Agosto.

Y aunque mi mujer es genial y maravillosa, mi compañera y amiga, también es humana y claro, el planteamiento de dejarme ir solo (o que fuésemos todos, perro incluido) a Somo (ya estaba decidido a ir a la Escuela Cántabra de Surf después de su contestación a un mail enviado, por distancia y amigos cántabros; decir que todas las escuelas de surf a las que envié el mail contestaron muy rápida y amablemente, La Coruña Surfing School, Esteiro Surf Escola, Prado Surf Escola, Nomada surfers) le pareció increíble, no daba crédito a lo que escuchaba, recién nacido el niño y yo planteándole un viaje a Cantabria para surfear porque era muy especial para mi.

Imaginad lo que fue ese día y el siguiente, ya que a mi mujer le parecía grotesco el planteamiento, más por el momento en que lo hacía que por el viaje y motivo en sí mismo, y para mí era realmente especial y era el momento.

Tengo que decir que es buena, mi mujer es muy buena. Dos días después volvimos a tratar el tema y me permitió, no sé si entendiendo la importancia que tenía para mí, que hiciera el viaje a Somo para intentar aprender a surfear.

Próximo capítulo “Preparativos”

Preparativos

Pocos preparativos hice, confirmar el curso (llamé a la escuela a mediados de Agosto para realizar el curso los días 9, 10 y 11 de Septiembre) y reservar el hotel, hacer una lista (siempre hago una lista) de la ropa y cosas de aseo que necesitaba, descargarme la ruta que iba a seguir (“principalmente por autopista”) y decidir en función de las predicciones para ese fin de semana si iría en moto o en coche.

Como la idea era ir sólo, en principio decidí ir en moto, así uniría en esos días el placer de conducir la moto con lo que esperaba fuese la mejor experiencia de mi vida, si se confirmaba que el Surf era tal como pensaba.

Próximo capítulo “Se acerca el día”